Dr. Adrián Osiel Millán Vargas
Doctor en Ciencias Sociales por la
UAEMex. Es miembro de la Red Académica de Gobierno Abierto, México (RAGA), de
la Red de expertas y expertos del Observatorio Interamericano de Gobernanza e
Innovación Pública (OIGIP) e investigador del I-lab México Laboratorio de
Innovación Pública e Inteligencia Artificial. Candidato a investigador nacional
del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores del Secihti. Sus líneas
de investigación: Innovación Pública, Gobierno Abierto, Integrante del Comité
Anticorrupción de Toluca y Combate a la Corrupción. Actualmente, es titular del
Órgano Interno de Control de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de
México (CODHEM).
“El poder sólo tiene sentido y se
convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás”, Andrés Manuel
López Obrador
El pilar de una buena administración
pública es el servidor consciente, el que tiene vocación de servir y no de
servirse. No es una cuestión de implementar políticas o de bajar recursos a la
gente, sino de hacerlo con transparencia, compromiso e integridad. El nuevo
discurso nos habla de honestidad y austeridad, aunque no está exento de
críticas y desafíos, pero tiene un concepto interesante: El servicio popular.
Una de las frases que marcó el sexenio del presidente López Obrador nos llama a
la reflexión sobre la ética y el buen actuar del servidor público, pero
reconfigurado como servidor popular: “El poder sólo tiene sentido y se
convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás”
El concepto del “servicio popular” es
una reorganización del aparato administrativo del Estado como lo conocemos ya
que se rige bajo los principios de la corriente filosófica obradorista llamada
el Humanismo Mexicano, estos principios son: generar mayor bienestar para toda
la población, austeridad republicana y combate a la corrupción.
Por muchos años el régimen oficialista
tejió un sistema burocrático que funcionó para operar en beneficio de los
intereses de una minoría por encima de las mayorías; es decir, hubo una
transferencia de bienes y recursos públicos a particulares a través de los
servidores públicos, que no servidores populares. Los servidores populares se
distinguen por su vocación de servicio, pero sobre todo por su nivel político
de conciencia, su ética, integridad y buen actuar para ayudar a quien más lo
necesite sin abusar del poder, todo ello a través de los principios de
transparencia, rendición de cuentas y honradez.
La ética en la nueva administración
pública
Arellano
Acabar con los gastos ineficientes,
promover el ahorro en la administración pública, reorientar los recursos hacia
programas del bienestar y mejorar la infraestructura, además de combatir la
corrupción, señalar y erradicar la simulación, a este conjunto de principios le
ha llamado austeridad republicana. La austeridad republicana no requiere de un
servidor público, sino de un servidor popular que actúe con integridad,
responsabilidad y transparencia, priorizando siempre a quienes han sido más
desfavorecidos históricamente.
La Organización para la Cooperación y el
Desarrollo Económicos
El rol del contralor
No se trata sólo de fiscalizar los
recursos y su correcto, o incorrecto, usos de, el rol que juegan los órganos de
control y vigilancia son primordiales para garantizar el buen actuar del
servidor popular, regidos por la integridad, honestidad y respeto total por la
ley. Según Denhardt y Denhardt
Vemos que a nivel nacional quien se
encarga de este rol es la recién creada Secretaría Anticorrupción y Buen
Gobierno. el objetivo es navegar bajo la misma bandera del buen actuar del
servidor popular, para ello se han implementado diferentes mecanismos para
prevenir la corrupción, pero también para castigarla. Las Tecnologías de la
Información y Comunicaciones (TIC) son imperativas en su buen actuar, a través
de ellas se pueden crear y operar nuevas plataformas digitales para denunciar
actos ilícitos, por ejemplo, además de la simplificación de procesos
administrativos para reducir espacios de discrecionalidad. Desde luego, los
críticos no están conformes y es que, estamos de acuerdo, se puede redoblar el
esfuerzo para erradicar el mal actuar del servidor público en cualquier nivel
de gobierno
El buen actuar del servidor popular
Si pensamos en Arellano
El buen actuar del servidor popular debe
hacer posible la implementación de nuevas políticas públicas y programas
sociales destinados a beneficiar al sector más olvidado de la sociedad, pero
sobre todo combatiendo forntalmente las viejas prácticas del clientelismo en la
asignación de los recursos del pueblo. Como ejemplo tenemos los programas que
arrancaron el sexenio pasado como “Sembrando Vida” o “Jóvenes Construyendo el
Futuro”, entre otros. La idea de este tipo de programas es generar
oportunidades para los sectores más vulnerables de la población
Desafíos del servidor popular
La corrupción sigue siendo el enemigo
interno en nuestro país, pese a los avances que ha habido en esta gran lucha
desde la administración federal anterior, es un mal que sigue aquejando al
servicio público, en vías de llegar al servicio popular, este es el gran reto.
Desde la perspectiva del contralor resulta imperativo fortalecer los mecanismos
de control y vigilancia para promover la cultura del buen actuar, la integridad
y honestidad, además de la consciencia y vocación de servir, no de servirse, en
el servidor popular.
Es cierto que el país se ha polarizado
en el último sexenio, aún más de lo que ya estaba, muchas decisiones de
gobierno han generado fuertes discusiones en diferentes sectores de la
sociedad, el tema es la práxis, o falta de ella.
Una de las grandes tareas es reconocer a
aquellos servidores populares que actúan con ética y compromiso por el
bienestar de las mayorías, no sólo señalar, sancionar y corregir las malas prácticas.
Como señala la OCDE
El trabajo aún es largo, la nueva administración pública requiere de personas comprometidas, con vocación de servir y comprometidas con el bienestar social, es decir, servidores populares, conscientes, críticos, transparentes y con pilares bien cimentados en la ética. El buen actuar del servidor popular debe garantizar que la administración pública sirva realmente al pueblo.
Bibliografía
López Obrador, A. M. (2024, Mayo 14). X. From
Lopez Obrador: https://x.com/lopezobrador_/status/1790370970823545036
Arellano, D. (2004). Gestión estratégica para el
sector público. Del pensamiento estratégico al cambio organizacional.
Fondo de Cultura Económica.
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el Desarrollo Económicos. From Integridad en la administración pública.:
https://www.oecd.org
Denhardt, J. V. (2015). The new public service:
Serving, not steering. New York: Routledge.
Internacional, T. (2024). Corruption Perceptions
Index. From Transparency International:
https://www.transparency.org/en/cpi/2024
Coneval. (2024). Evaluación de la Política Social.
From Coneval:
https://www.coneval.org.mx/EvaluacionDS/Inventario/Paginas/Inventario_Programas_Acciones_Sociales.aspx
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